Los calentadores, enfriadores y agitadores de depósito son los equipos que mantienen la solución nutritiva en su punto: a la temperatura correcta y en movimiento constante. En hidroponía y en riego automatizado, el agua del tanque condiciona el oxígeno disuelto, la absorción de nutrientes y la aparición de patógenos radiculares, así que controlarla no es un extra sino parte del sistema.
Qué equipos de climatización de depósito encontrarás en Grow Industry
Para bajar la temperatura en verano, el Tecoponic HY enfriador de agua cubre depósitos de 150 a 2000 litros, y el Tecoponic con bomba de calor trabaja en frío y en calor sobre tanques de 500 y 1000 litros, lo que resuelve el ciclo completo con un solo aparato. En el lado del calor, el calentador de agua con termostato sumergible es la opción sencilla para depósitos pequeños y medianos, mientras que el Water Master de titanio con controlador aguanta mejor la corrosión de las sales fertilizantes y permite fijar la consigna con precisión. Para la mezcla, el agitador sumergible de Neptune Hydroponics y el Water Master agitador de agua mantienen los fertilizantes homogéneos y evitan que se deposite nada en el fondo.
Cómo elegir el equipo: criterios técnicos
- Rango objetivo: la solución nutritiva trabaja bien entre 18 y 22 °C. Por debajo de 16 °C la raíz absorbe con dificultad; por encima de 24 °C cae el oxígeno disuelto y el pythium encuentra su escenario ideal.
- Volumen del depósito: dimensiona siempre por litros reales, no por los del catálogo del tanque. Un chiller justo de potencia trabajará al límite y se desgastará antes.
- Materiales: en contacto permanente con sales, la resistencia de titanio dura mucho más que el acero común. Es la diferencia entre una temporada y varias.
- Control: los modelos con termostato integrado o controlador externo evitan oscilaciones. Un salto de 5 °C entre día y noche estresa la raíz tanto como una temperatura mal elegida.
Puesta en marcha y errores frecuentes
El fallo más repetido es colocar el depósito directamente bajo la lámpara o pegado a la pared exterior de la carpa: por mucho equipo que instales, estarás compensando una carga térmica evitable. Aísla el tanque, tápalo (además reduces algas por luz) y solo después dimensiona el enfriador.
Con los agitadores, la tentación es dejarlos permanentemente encendidos al máximo. Mover el agua está bien, pero una turbulencia excesiva desgasifica y calienta ligeramente por el propio motor; con ciclos de unos minutos cada hora suele bastar para mantener la mezcla homogénea. Revisa la EC y el pH después de agitar, nunca sobre agua parada, o las lecturas no representarán lo que llega a la raíz. Y limpia el depósito entre cultivos: los biofilms que se forman en las paredes son el foco habitual de problemas radiculares.
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Completa la instalación con los sistemas de riego adecuados, el material de hidroponía y los accesorios de riego del catálogo.