Colección: CURADO Y PROCESADO

56 productos

Básculas de precisión, botes de curado y equipos de extracción para procesar y conservar tu cosecha.

Filtros

Filtros

Filtros

  •  

    Descuentos y servicios únicos para clientes habituales

    Regístrate gratis

El curado y procesado es la fase que separa una cosecha correcta de una excepcional. Tras el secado, las flores siguen madurando: se degradan la clorofila y los azúcares residuales, se estabiliza la humedad interna y el perfil de terpenos termina de expresarse. Aquí encuentras todo lo necesario para conservar, pesar, envasar y transformar tu producción sin perder aroma ni potencia.

Equipos de conservación y transformación disponibles

Para el almacenamiento estanco tienes los botes herméticos TightVac al vacío, que aíslan la flor de la luz y del oxígeno, y los reguladores Boveda 62 % de humedad, que liberan o absorben agua hasta fijar el punto exacto dentro del envase. El control de peso lo cubre la báscula de precisión Tuff Weigh, resistente y con resolución adecuada para cantidades pequeñas.

En extracción sin disolventes trabajamos dos rutas. La vía en frío con agua y hielo, con las bolsas de extracción Secret-Icer en distintas micras para separar tricomas por tamaño, y la vía en seco con el polinizador Secret Shaker por vibración. El resultado se compacta o se convierte en rosin con la prensa manual Pro Lite, que aplica presión y calor controlados sin añadir ningún solvente.

Cómo curar bien: parámetros y criterios de compra

  • Humedad objetivo: el rango de referencia está en 58-62 % de humedad relativa dentro del bote. Por debajo del 55 % la flor se vuelve quebradiza y pierde terpenos; por encima del 65 % aparece riesgo de moho.
  • Temperatura y luz: guarda los recipientes entre 18 y 21 °C, en oscuridad total. El calor y la luz ultravioleta degradan cannabinoides y terpenos mucho más rápido que el tiempo en sí.
  • Material del recipiente: vidrio o plástico alimentario opaco con cierre estanco. Evita bolsas finas que dejan pasar aire y aplastan la flor.
  • Precisión de la báscula: para pesajes habituales busca resolución de 0,01 g y una capacidad acorde a lo que manejas; calíbrala con pesa patrón cada cierto tiempo.
  • Micras de las bolsas: para agua y hielo el grueso del material útil cae entre 45 y 160 micras; las mallas más finas dan resina más limpia y menor rendimiento.

Errores frecuentes en el procesado

El fallo más común es meter material que no ha secado lo suficiente. Antes de embotar, la rama fina debe quebrarse en lugar de doblarse. Durante la primera semana abre los recipientes unos minutos al día para renovar el aire y expulsar humedad; después basta con hacerlo cada dos o tres días. Un curado de tres a cuatro semanas ya se nota, y a partir de dos meses el resultado se estabiliza.

En extracción, trabaja siempre en frío: manos, agua y material a baja temperatura reducen la contaminación con material vegetal. No fuerces la prensa buscando rendimiento, porque el exceso de calor arrastra clorofila y ensucia el resultado. Si buscas recipientes específicos para esta fase, revisa la categoría de botes de curado.

Categorías relacionadas

El trabajo empieza antes: en cosecha y secado tienes mallas y armarios de secado, y en herramientas de cosecha las tijeras y bandejas para manicurar. Si cortas mucha planta, las peladoras te ahorrarán horas, y para trabajar la resina en seco tienes las prensas rosin.