
Las macetas y bandejas para cultivo condicionan más de lo que parece: el volumen del contenedor limita el tamaño final de la planta, el material define cuánto se airea la raíz y la bandeja evita que un riego mal calculado acabe en el suelo del armario.
Qué contenedores y bandejas encontrarás en Grow Industry
Cubrimos las tres familias principales. En textil tienes las macetas de tela con asa de Trabe y las Evocrop V-Pot negras con asas, que airean el cepellón por las paredes y provocan el autorrepicado de la raíz. En plástico rígido, las macetas termoformadas en varios tamaños son el estándar económico, y las macetas cuadradas reforzadas de PVC aprovechan mejor la superficie del armario porque no dejan huecos entre unidades. Para autoflorecientes va bien un contenedor de gran volumen como la maceta cuadrada de 18 litros. En recogida de agua tienes desde platos cuadrados y redondos de PVC hasta la bandeja Giant Plus de 120 x 55 cm, pensada para armarios de 1,20 m, además de bandejas flexibles estancas y bandejas de inundación para riego automático.
Cómo elegir el contenedor adecuado: criterios técnicos
- Volumen según ciclo: para autoflorecientes de ciclo corto, entre 7 y 11 litros suele bastar. En fotoperiódicas con vegetativo largo se trabaja de 18 a 25 litros, y en exterior a partir de 50.
- Tela o plástico: el textil oxigena y evita el enrollamiento de raíces, pero se seca antes y obliga a regar más a menudo. El PVC retiene mejor la humedad y es más cómodo de mover y limpiar.
- Forma: la cuadrada aprovecha el 100 % de la superficie; la redonda es más fácil de vaciar. Las tubulares alargadas van bien en coco con riego por goteo frecuente.
- Drenaje: comprueba número y tamaño de los orificios. Un contenedor con poco drenaje encharca la base y favorece la pudrición radicular.
- Bandeja o plato: mide el interior del armario antes de comprar. En sistemas de inundación necesitarás bandeja estanca con altura de pared; para riego manual basta un plato por maceta.
Consejos de uso y errores frecuentes
El fallo más repetido es pasar de un contenedor pequeño a uno enorme de golpe: el sustrato que la raíz no ocupa se queda húmedo demasiado tiempo y aparecen hongos. Haz trasplantes escalonados, subiendo dos o tres veces el volumen anterior. No dejes agua estancada en el plato más de unas horas, porque la planta reabsorbe sales y sube la EC de la zona radicular. En textil, riega en varias pasadas cortas hasta que aparezca un 10-20 % de drenaje, ya que el agua tiende a escaparse por los laterales. Coloca las macetas sobre una superficie que no esté fría: por debajo de 18 °C en la raíz el crecimiento se frena aunque el ambiente sea correcto. Lava y desinfecta los contenedores entre cultivos con agua caliente y un producto adecuado para eliminar restos de sales y posibles plagas del ciclo anterior.
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