
Mantener plantas madre y hacer esquejes es la forma más fiable de conservar una genética que te ha funcionado y arrancar cada cultivo con plantas idénticas y ya sexadas. En esta categoría reunimos lo necesario para las dos fases: cuidar la madre en crecimiento vegetativo permanente y conseguir que los clones enraícen rápido, sanos y sin estrés.
Qué necesitas para propagar tus genéticas
El corazón de la propagación es el enraizante: el gel de enraizamiento Clonex sella el corte y aporta hormonas justo en la zona de callo, y puedes reforzarlo con Clonex Mist pulverizado sobre la hoja durante los primeros días. Para el soporte físico, las bandejas de propagación Plugs Pro ordenan los alveolos y facilitan el riego uniforme, mientras que el propagador de PVC blando mantiene la humedad alta con sus rejillas regulables. Cuando el clon ya tiene raíz, un sustrato poco fertilizado como el Atami Janeco Light Mix evita quemar la raíz nueva. Y para cortar, nada de tijeras de cocina: un bisturí desechable estéril da un corte limpio que cicatriza mucho mejor.
Criterios técnicos para clonar con éxito
- Humedad y temperatura: los esquejes no tienen raíz, así que respiran por la hoja. Mantén entre el 80 y el 90 % de humedad relativa los primeros días y una temperatura de 22 a 25 °C, bajando la humedad progresivamente conforme aparezcan las raíces.
- Luz suave: con 18 horas de fotoperiodo y una intensidad baja, en torno a 100-200 µmol/m²/s, es suficiente. Un exceso de luz deshidrata el clon antes de que pueda absorber agua.
- pH del agua de riego: ajústalo a 5,5-6,0 en lana de roca o tacos de propagación y a 6,0-6,5 si enraízas directamente en tierra, con una EC muy baja.
- Estado de la madre: toma los cortes de ramas laterales sanas, ni las más leñosas ni los ápices más tiernos, y nunca de una planta con carencias o plaga activa: el clon arrastra el problema.
Errores frecuentes al mantener madres y clonar
El primero es dejar la planta madre demasiado tiempo en la misma maceta: al cabo de unos meses la raíz se estrangula, la producción de brotes cae y los esquejes salen débiles. Trasplanta, poda con regularidad y usa un abono de crecimiento suave y constante en lugar de dosis altas puntuales. El segundo error es ahogar los clones: encharcar el taco hace que el oxígeno desaparezca y el corte se pudra antes de enraizar. El sustrato debe estar húmedo, no empapado, y conviene airear el propagador un par de veces al día para renovar el CO2 y evitar el hongo. Por último, desinfecta la hoja de corte entre planta y planta; es la vía más habitual de transmisión de virus y bacterias dentro del mismo cultivo. Con paciencia, la mayoría de genéticas enraízan entre 7 y 14 días.
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Si buscas el medio de enraizamiento concreto, revisa el sustrato para siembra o esquejes, con lana de roca, jiffys y tacos de fibra, o la sección general de sustratos para el trasplante posterior. Para tener el propagador ordenado te vendrán bien las macetas de cultivo y bandejas, y si trabajas con fibra de coco tienes la turba de coco lista para usar.