
Los insecticidas y fungicidas son la herramienta con la que defiendes el cultivo de plagas y enfermedades fúngicas antes de que arruinen una cosecha. En esta categoría encontrarás fitosanitarios preventivos y curativos, de origen natural y de síntesis, para las amenazas más habituales del indoor y del exterior: araña roja, pulgón, trips, mosca blanca, oídio, botritis o mildiu.
Qué tratamientos fitosanitarios encontrarás en Grow Industry
En el bloque de control de insectos destaca el Spruzit a base de piretrinas naturales, muy resolutivo contra pulgón y araña, y el Spidermite Control de Growth Technology, un acaricida natural para tratamientos foliares repetidos. Para hongos tienes desde el Domark Evo sistémico hasta alternativas naturales como el Propolix de propóleo puro de Trabe. En prevención, el Athena IPW combina acción insecticida y fungicida en programas profesionales, y las trampas adhesivas amarillas te permiten detectar la plaga cuando aún tiene solución.
Cómo elegir el tratamiento adecuado
- Identifica primero la plaga: un acaricida no hace nada contra trips y un fungicida no frena una araña roja. Revisa el envés de las hojas con lupa y coloca trampas cromáticas para saber qué tienes antes de pulverizar.
- Fase del cultivo: en vegetativo tienes margen para productos sistémicos; en floración avanzada limítate a soluciones de contacto o naturales y respeta siempre el plazo de seguridad que indica la etiqueta.
- Modo de acción: alterna materias activas entre tratamientos. Repetir siempre el mismo producto acelera la aparición de resistencias, algo muy frecuente con los ácaros.
- Preventivo frente a curativo: los potenciadores de defensas y los tratamientos preventivos se aplican con la planta sana; los curativos se reservan para focos ya declarados y requieren varias pasadas.
Consejos de aplicación y errores frecuentes
Pulveriza siempre con las luces apagadas o al final del ciclo de oscuridad: aplicar con el foco encendido quema la hoja y evapora el producto antes de que actúe. Moja bien el envés, que es donde se refugian ácaros y mosca blanca, y ajusta el pH del caldo a 5,5-6,5 para que la materia activa no se degrade. La mayoría de plagas de ácaros completan su ciclo en pocos días con temperaturas de 28-30 °C, así que un solo tratamiento nunca basta: repite cada 3-5 días hasta romper el ciclo de puesta. Controlar el ambiente es la mitad del trabajo, mantén 20-26 °C y una humedad relativa del 40-60 % en floración para no dar ventaja a los hongos, y ventila lo suficiente para que no queden bolsas de aire húmedo entre las plantas. Por último, no mezcles varios fitosanitarios en el mismo caldo sin comprobar su compatibilidad y prueba siempre en una rama antes de tratar todo el cultivo.
Categorías relacionadas
Puedes afinar tu búsqueda por tipo de problema en insecticidas, en fungicidas y antihongos o en las secciones específicas de fungicidas para botritis y fungicidas contra el mildiu.