
Las plagas son la causa más frecuente de pérdida de cosecha en el cultivo de cannabis, tanto en interior como en exterior. Ácaros, pulgones, trips, mosca blanca, cochinilla y hongos como el oídio o el mildiu se instalan en cuestión de días si el ambiente les favorece. Aquí reúnes todo lo necesario para identificarlos a tiempo, prevenirlos y eliminarlos sin comprometer la salud de la planta.
Qué tratamientos fitosanitarios encontrarás en Grow Industry
El catálogo cubre las tres vías de actuación habituales: prevención, control natural y tratamiento de choque. Para insectos chupadores de amplio espectro tienes el Spruzit insecticida orgánico de piretrinas naturales, eficaz contra pulgón y arañas. Si el problema es la araña roja, el Acarin acaricida en polvo mojable actúa por contacto e ingestión sobre huevos y adultos. Frente a hongos, el fungicida sistémico Domark Evo penetra en el tejido vegetal y frena el oídio ya declarado, mientras que el Propolix de propóleo natural certificado trabaja como barrera preventiva sin residuos agresivos. Cuando la infestación afecta a toda la sala, el Adybac 1001 de descarga total con hormonas IGR y el Lexan Fumigator generador de humo desinsectan el espacio completo, incluidos rincones y conductos. Para cultivo profesional, el preventivo Athena IPW insecticida y fungicida se integra en el calendario de riegos y pulverizaciones.
Cómo elegir el producto adecuado: criterios técnicos
- Identifica primero al agresor: revisa el envés de las hojas con lupa. Punteado amarillo y telaraña fina apuntan a ácaros; melaza pegajosa y hormigas, a pulgón o cochinilla; manchas plateadas y puntos negros, a trips.
- Fase del cultivo: en crecimiento puedes usar tratamientos más contundentes; en floración avanzada limita la pulverización foliar sobre los cogollos y prioriza productos naturales o aplicaciones ambientales.
- Modo de acción: los de contacto exigen mojar bien toda la superficie, los sistémicos circulan por la savia y protegen el crecimiento nuevo, y los generadores de humo o aerosol tratan el volumen de aire de la sala.
- Rotación de materias activas: alterna al menos dos principios activos distintos entre ciclos de tratamiento para evitar que la población desarrolle resistencias.
- Plazo de seguridad: respeta siempre el indicado por el fabricante y no apliques nada en las últimas semanas antes de cosechar.
Consejos de aplicación y errores frecuentes
Pulveriza siempre con las luces apagadas o al final del ciclo de luz: aplicar con focos encendidos quema las hojas por efecto lupa. Ajusta el pH del caldo entre 5,5 y 6,5 para que el producto no se degrade y moja hoja por ambas caras hasta punto de goteo. Repite el tratamiento a los 5-7 días para romper el ciclo de los huevos, que no siempre resultan afectados en la primera pasada.
El error más habitual es tratar tarde. Coloca trampas cromáticas amarillas y azules desde el primer día e inspecciona dos veces por semana. Mantén la sala entre 20 y 28 °C y la humedad relativa en 40-70 % según la fase: por encima del 60 % en floración disparas el riesgo de botritis, y por debajo del 40 % con calor la araña roja se reproduce a toda velocidad. Filtra el aire de entrada, desinfecta entre cultivos y no metas esquejes nuevos sin cuarentena previa: la mayoría de brotes llegan de fuera.
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Según lo que hayas detectado en la sala, entra directo en insecticidas y fungicidas para el tratamiento general, en insecticida para araña roja si ves punteado y telaraña fina, o en fungicidas y antihongos ante oídio y botritis. Para aplicar el caldo con gota fina y presión constante, revisa los pulverizadores.