Colección: PULVERIZADORES ELÉCTRICOS

5 productos

Pulverizadores eléctricos a batería que facilitan la aplicación foliar en grandes superficies de cultivo.

Filtros

Filtros

Filtros

  •  

    Descuentos y servicios únicos para clientes habituales

    Regístrate gratis

Los pulverizadores eléctricos a batería resuelven el punto débil de la aplicación manual: mantienen una presión constante durante todo el tratamiento sin que tengas que bombear. Eso se traduce en un tamaño de gota homogéneo, mejor cobertura del envés de la hoja y tratamientos mucho más rápidos, tanto en armario de cultivo como en sala o exterior.

Qué modelos a batería encontrarás en Grow Industry

Para trabajo diario en espacios reducidos, el Water Master pulverizador eléctrico a batería es la opción manejable de mano. Cuando la superficie crece, la mochila eléctrica de 18 L de Water Master y la mochila automática de 16 L de Leaf Life permiten cubrir una sala entera sin recargas continuas, repartiendo el peso en la espalda. El Keeper Forest de batería está pensado para la aplicación de fitosanitarios con autonomía holgada, y para tratamientos foliares finos el Nebula Pro de 5 L genera una niebla muy fina que se posa sin escurrir ni mojar en exceso.

Cómo elegir el equipo: criterios técnicos

  • Capacidad frente a espacio: de 1 a 5 L basta para un armario; a partir de 10-16 L compensa la mochila. Recargar a media aplicación es lo que más tiempo hace perder.
  • Presión y boquilla: a menor presión, gota más gruesa. Para foliar busca boquilla de cono regulable y gota fina, que cubre mejor sin generar goteo.
  • Autonomía: comprueba los litros que rinde por carga, no solo los mAh. Una batería de litio recuperable en un par de horas evita interrumpir el ciclo de tratamientos.
  • Materiales y juntas: si vas a aplicar productos ácidos o aceites como el neem, prioriza juntas resistentes y depósito translúcido con marcas de nivel para dosificar bien.

Buenas prácticas y errores frecuentes

Pulveriza siempre con la lámpara apagada o al final del ciclo de luz: las gotas actúan como lupa y provocan quemaduras en la hoja. Aplica hasta el punto de goteo incipiente, sin encharcar, e insiste en el envés, que es donde se refugia la mayoría de las plagas. Si estás en floración, evita mojar los cogollos: la humedad retenida entre brácteas es la vía directa al botritis.

El error más caro es no limpiar el equipo. Los restos de fitosanitario cristalizan en la boquilla y en las juntas, alteran el caudal y pueden contaminar el siguiente tratamiento; enjuaga con agua limpia y haz circular un depósito completo después de cada uso. Guarda la batería a media carga si vas a estar semanas sin usarla, y verifica el patrón de pulverización sobre una superficie seca antes de entrar en la sala: así detectas una boquilla obstruida antes de aplicar sobre las plantas.

Categorías relacionadas

Compara con el resto de pulverizadores del catálogo, con los pulverizadores manuales o los pulverizadores de presión previa, y completa el tratamiento con insecticidas y fungicidas.