Los deshumidificadores Quest son equipos industriales fabricados en Estados Unidos para controlar la humedad en salas de cultivo, cámaras de secado y espacios técnicos exigentes. A diferencia de un aparato doméstico, están diseñados para trabajar de forma continua a temperaturas altas y con humedad relativa elevada, que es justo donde los modelos convencionales pierden rendimiento.
Qué equipos y recambios de la marca encontrarás en Grow Industry
La gama arranca con el modelo 100, de 44 L/día medidos a 26,7 °C y 60 % de HR, adecuado para una sala pequeña o un cuarto de secado. Para instalaciones medias, el modelo 375, de 170 L/día, cubre varios armarios o una sala completa, y el modelo 706 de alta capacidad se reserva para producciones grandes con mucha carga de transpiración.
Si el espacio en suelo es un problema, el deshumidificador aéreo de techo se cuelga y libera superficie útil. La gestión se centraliza con el controlador DEH 3000, que arranca y para el equipo según la consigna de humedad, y el mantenimiento se resuelve con el filtro MERV de repuesto.
Cómo dimensionar tu deshumidificador: criterios técnicos
- Litros por día reales: compara siempre a las mismas condiciones. Un dato medido a 30 °C y 80 % HR infla mucho la cifra frente al estándar de 26,7 °C y 60 %.
- Agua transpirada: como regla práctica, la planta devuelve al aire casi todo lo que riegas. Suma el riego diario de la sala y tendrás el volumen que hay que extraer.
- Eficiencia energética: mira los litros retirados por kWh. En equipos que funcionan casi todo el día, la diferencia entre dos modelos se nota mucho en la factura.
- Filtración: un filtro MERV retiene polvo y esporas, protege el intercambiador y reduce la carga de patógenos en la sala.
- Evacuación del condensado: prevé desagüe por gravedad o bomba de elevación. Un depósito que hay que vaciar a mano no tiene sentido en producción.
Instalación, ajuste y errores frecuentes
La consigna habitual es 55-65 % de HR en crecimiento, 45-50 % en floración y en torno al 55-60 % durante el secado, siempre con temperaturas de 20 a 26 °C. Coloca el equipo de forma que el aire seco se reparta por toda la sala y no se quede en un rincón, y sitúa la sonda lejos de la salida de aire para que no lea un valor falseado.
El error más caro es dimensionar por metros cuadrados en lugar de por litros de agua a retirar: un equipo corto trabaja al 100 % sin llegar nunca a la consigna. Tampoco conviene combatir la humedad sólo con extracción, porque en verano metes aire exterior más húmedo del que sacas. Limpia el filtro cada pocas semanas y revisa el desagüe: la mayoría de averías vienen de un condensado mal evacuado.
Categorías relacionadas
Controla el ambiente con los medidores de temperatura y humedad, revisa el resto de instrumentos de medida, ajusta la solución nutritiva con los medidores de pH, EC y temperatura y consulta la gama de Hanna Instruments.